La Ley 14/2013 de 27 de septiembre, conocida como Ley de apoyo a los emprendedores, entre otras cosas permite a empresas y autónomos acogerse al IVA de caja.

¿Es beneficioso realmente para todos?

¿Es obligatorio acogerse?

¿Quién puede hacerlo y de qué manera le afecta?

Aunque parezca la panacea del emprendedor NO lo es y me explico:

Se realiza de una manera sencilla, mediante la cumplimentación y presentación del modelo 036 ó 037, ya sea porque hayas iniciado tu actividad empresarial o la tengas ya iniciada.

Acogerse al nuevo régimen de IVA de caja es voluntario, lo pueden hacer todos aquellos autónomos y empresarios cuya facturación sea inferior a 2 M de euros en volumen de operaciones, o no haya cobrado de un solo cliente más de 100.000 € en efectivo.

Adaptando las aplicaciones informáticas al nuevo sistema de Hacienda (lo que supone una pequeña inversión) y una vez optado por él, vinculará durante tres años (obligatorio mantenerlo), transcurridos los cuales se podrá renunciar a seguir con él, previa solicitud mediante el modelo censal en el mes de diciembre anterior al año, en que no desees acogerte más. Ojo pues de estar atentos si es el caso y no se pase el plazo.

En el régimen de IVA de caja, el devengo y la liquidación del Iva se produce en el momento del cobro del precio al cliente y al mismo tiempo, el derecho a la deducción con el pago del precio al proveedor, teniendo en cuenta que tenemos hasta el 31 de diciembre del año siguiente para devengarlo, es decir, para cobrar la factura al cliente y pagarle al proveedor, afectando a todas las operaciones vinculadas a la empresa (socios y asociados también).

Las operaciones excluídas de forma expresa son:
– Las acogidas a los regímenes especiales simplificados.
– Las acogidas a la agricultura, ganadería y pesca.
– Las acogidas al recargo de equivalencia y las del oro de inversión.
– Las operaciones intracomunitarias, las exportaciones, las importaciones, las operaciones sujetas a inversión de sujeto pasivo y los autoconsumos de bienes y servicios.

IVA de caja Ley de Emprendedores

Ejemplos prácticos

1. Rosa García dedicada a la venta de televisores como persona física, solicitó en el mes de diciembre de 2014 su incorporación en el régimen de Iva por caja, para poder aplicarlo durante el año 2015. ¿Cómo debe calcular el volumen de operaciones correspondientes a este año si prevé tener problemas cuando llegue diciembre de 2015 y no va a poder cobrar la mitad de las ventas efectuadas en su momento?

Para calcular el volumen de operaciones, ha de tener en cuenta todas las ventas realizadas durante 2015 y se imputarían igual que si no estuviera acogida al régimen de IVA de caja.

2. Antonio López, acogido al régimen de IVA de caja, por el contrario, tendrá mucha suerte con su negocio y estima que durante el mes de agosto de 2015 superará los 2 M de euros en volumen de operaciones, por lo que quedará automáticamente excluído del régimen de IVA de caja, pero… ¿a partir de cuándo?

El señor López quedará excluído en el ejercicio 2016, durante todo este año actuará siguiendo el criterio de caja, aunque su facturación haya superado el máximo.

Nota del autor:
Si resulta beneficioso o no acogerse a este tipo de régimen queda a vuestro buen criterio;  espero no haberos aburrido mucho y sí, que os haya podido ayudar en algo. La legislación en general resulta tediosa pero terriblemente necesaria.

About Mª Isabel Jiménez

“El talento existe dentro de las empresas, detectarlo y aprovecharlo asegura el éxito empresarial.” Comprometida con la Calidad y el Medio Ambiente, conocedora de las normativas ISO y la Prevención de Riesgos Laborales. Graduado Social/RR.LL., defensora del trabajo en equipo. Con un lenguaje sencillo y cercano nos adentrará en las diferentes necesidades que toda empresa desea cubrir.
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