Ernest Henry Shackleton no fue la primera persona en llegar al Polo Sur, lo que no supone ninguna rareza si tenemos en cuenta que ninguno de los 7.300 millones de habitantes que poblamos La Tierra ha sido la primera persona en hacerlo. Ahora lo más que podemos encontrar son algunos pocos centenares de personas que han llegado al Polo Sur y quizá exagero.

Ernest Henry ShackletonNo se conoce demasiado la historia de este hombre, un auténtico pionero en la exploración del Polo Sur. El hecho de que el noruego Roald Amundsen primero y el británico Robert F. Scott después se le adelantaran y cruzaran la línea de meta antes, le dejó sólo la opción de optar a la medalla de bronce antártica. En ese sentido es bueno recordar que hace falta ser muchas veces cuarto para ser una vez tercero.
Tampoco ha ayudado mucho a conocer su historia lo que ocurrió en Sarajevo el 28 de Junio de 1914 cuando a Gavrilo Princip, un nacionalista serbo-bosnio, le dio por asesinar al Archiduque de Austria, Francisco Fernando y a su mujer, Sofía Chotek. La vida de Gavrilo Princip fue muy corta, pero dio de sí lo suyo y a él, junto a una serie de circunstancias históricas, les debemos el inicio de la Gran Guerra y sus millones de muertos, de manera que el mundo de 1914 no estaba para muchas expediciones antárticas por mucho que el barco en el que embarcó Shackleton y su tripulación se llamará “Endurance”, es decir, “Resistencia”.
Uno no sabe por qué, pero ya es coincidencia que el mismo día que Shackleton y sus hombres partían hacia el Polo Sur con la misión de atravesar la Antártida por primera vez, Alemania le declarase la guerra a Rusia. Decir que el 1 de Agosto de 1914 fue un día funesto para la humanidad se queda muy corto sabiendo ahora lo que sucedió durante los cuatro años posteriores. Sólo historias increíbles como la de Shackleton y lo que hizo por sus hombres compensan algo y nos hacen comprender, aunque sea parcialmente, las dos naturalezas del ser humano, la del que empieza una guerra y la del que empieza una exploración y ambas el mismo día.
Shackleton, que era irlandés criado en Londres, ya había estado dos veces antes en la Antártida, aunque no había llegado al Polo Sur, -lo que sí hizo Amundsen en 1911-, pero conocía el terreno que pisaba y había logrado ascender a la cima del Erebus, el volcán más notable de la Antártida (en activo desde 1972), aunque no la montaña más alta del continente.

Hacia principios de 1915 el “Endurance” quedó atrapado en la banquisa del Mar de Weddell y se hundió diez meses más tarde.

Shackleton ship barco

Pero Shackleton ordenó a su tripulación abandonar el barco a tiempo, recoger todos los suministros posibles y acampar en un iceberg.

En Abril de 1916 después de estar atrapados, primero en el Endurance y luego en un trozo de hielo flotante durante más de un año, los tres botes de salvamento que llevaba el barco ya hundido lograronTripulación Shackleton atravesar la banquisa antártica y llegar a Isla Elefante donde no vivía nadie ni podían conseguir ningún tipo de ayuda.

Pero desde esa isla desconocida el propio Shackleton y cinco de sus hombres, dejando resguardada al resto de la tripulación, navegaron 1.300 km de Océano Glaciar Antártico, que es navegar lo suyo, hasta alcanzar la isla Georgia del Sur, cruzarla a pie y llegar a una estación ballenera donde encontraron seres humanos por primera vez en 21 meses.

mapa Shackleton
El día 25 de Agosto de 1916, más de dos años después del inicio del viaje, Shackleton volvió a Isla Elefante y rescató a toda su tripulación: no murió ninguno de los 28 hombres que habían zarpado de Plymouth el día en el que estalló la 1ª Guerra mundial.
Shackleton y algunos de sus hombres se enrolaron en el ejército y participaron en la Guerra por si no habían tenido suficientes raciones de adrenalina en la Antártida. Algunos de ellos murieron en combate, no así Schackleton que volvió a la Antártida en 1922 muriendo de un infarto de miocardio en su añorada Georgia del Sur donde reposan sus restos. Estaba a punto de cumplir 48 años.
No sé si hay que pedirle algo más a un hombre que decidió afrontar su destino con determinación, que dejó su ego por ser el primero en llegar al Polo Sur o atravesar la Antártida a cambio de luchar para salvar las vidas de sus hombres, que lo dio todo por ellos y lo consiguió. Cuando volvió a Inglaterra nadie le recibió en los muelles, no hubo para él ni sus hombres grandes orquestas esperándolo, quizá había demasiada guerra en Europa, mucha muerte para considerar que su fracaso, no atravesar la Antártida, fue su mayor éxito, salvar a sus hombres.
Ahora sabemos que Shackleton fue un emprendedor, un héroe emprendedor.

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