Manolo-Benito-templo-budista_TINVID20130912_0013_3«Puesto que nada sobra, manos a la obra que ya es la hora» 

Desde que en 2007 comenzásemos una lamentable y larga siesta, términos como innovar se han apoderado de nuestros sueños. La innovación no puede quedar en humo. La renovación y la reforma deben despertar ya.

Ocho años de incertidumbre y austeridad que han llevado a la pobreza a la clase media española. Una amenaza repetida constantemente por los medios de comunicación, en gran parte culpables por ello, pues lo que han conseguido ha sido contribuir a la desmoralización del ciudadano, al aumento sustancial de su impotencia, debilitando el consumo y aumentando la desconfianza en los mercados.

Esta crisis, creada y promovida por magnates de las finanzas, vendedores de un humo contaminante, antisocial y corruptivo de los gobiernos del mundo.

«Ajústate el cinturón, amigo ciudadano»

Y me pregunto… ¿qué son realmente «los mercados»?

Para unos.

A ojos del ciudadano, tan simple como la adquisición de productos y servicios que cubren nuestras necesidades básicas, seguridad y confort, conforme a una escalada del nivel de conocimientos, capacidad y recursos personales transferibles, compartidos e intercambiables. Veáse la «Pirámide de Maslow».

Pirámide Maslow

Para otros.

A ojos del magnate, se resume con una sencilla frase: «». Juego de mentiras con sus perros de presa muy bien adiestrados. Perros ignorantes pues no se dan cuenta que en cualquier momento serán igualmente terneros; perros que muerden a la mínima señal de su amo, pensando que éste les protegerá siempre por el simple hecho de una palmadita en el lomo o un hueso de plástico para roer.domina al ternero y tendrás su leche

Innovar… ¿realidad o ficción?

Hablemos del futuro, de lo que nos espera. De lo que nos dicen que es la solución: innovar. Una de esas palabras de moda… ¿Futuro?

El juego del Monopoly ha hecho mucho daño. Y tiene sentido.

La innovación nos puede facilitar una mejor calidad de vida, al menos en teoría. Siempre que entendamos que prácticamente son ideas que apuntan hacia la auto realización y mejora de las comodidades de las que todos nos gustaría disfrutar. ¿A quien le amarga un dulce?
El juego actual de los magnates no ha cambiado. Sencillamente juegan cada vez mejor. Nos ponen la zanahoria delante que nos aparta de cualquier otro sentimiento razonable.

zanahoria delante

Ahora toca la casilla de la auto realización. Para ello se rodean del talento -del talento manejable- desde la indisponibilidad de las personas de las casillas anteriores.
Todo ello controlado con su poder y sus perros de presa, gobernantes insensibles siquiera a las necesidades básicas de este mundo poblado de millones de personas que sufren las consecuencias de sus actos.

Renovación y  reforma.

Hablemos del presente. Ya es hora de despertar. En el Monopoly todos pueden ganar, es cuestión de jugar valientemente y con inteligencia.

Atentos a todas aquellas casillas que realmente son básicas y necesarias, apostando por el juego del ciudadano de a pie. Fisiología, Seguridad, Afiliación y Reconocimiento. Y con la confianza necesaria para ganar la partida, sabiendo que se puede ganar.

Renovemos. Empecemos desde abajo, reformando nuevamente.

MonopolyFisiologia.
Cuánto aire me quita el humo que respiro, cuántos campos quedaron sin cultivo y ganado quedó sin ganadero; cuánto pescado se contaminó entre desechos. Muchos cuantos. Cuánto tiempo me quiten de descanso o cuánto infiel me quite compañera.

Seguridad.
Cuántas y cuántos… recetas o brebajes que mejoran mi salud, oportunidades e industria que mejoran el empleo. Cuánto más recurso se dirija al bien común, mejor. Que la lectura mejore la cultura, que las familias no tenga que emigrar. Cuánta vivienda ha devolver el banco malo.

Afiliación.
Que música, humor y entretenimiento nos acerquen más aún a los amigos. Cuánta esperada pasión, dulzura y placer nos acompañe en pareja, honestidad, humildad y lealtad que nos acerque a los humanos y cuánta sencillez que haga más dulce nuestra vida.

Reconocimiento.
Nuestro aporte sea reconocido, nuestro esfuerzo recompensado. Cuánto. Cuánta más entrega se comparta, más nobleza nos haga nobles.

Todo esto como meta, no como comienzo del juego. Desde nuestra propia afirmación, reconociéndonos… y poniéndonos manos a la obra. El fin justifica los medios. Muchos cuántos, hacen un mucho.

About Ernesto Núñez

Empresario y emprendedor, amigo de sus amigos, es lo que solemos llamar «gente de bien». Implicado en la economía del bien común y todo lo que signifique solidaridad, siempre tiene una sonrisa para todos.
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