Hay veces que nos identificamos con un libro, no tanto por lo que cuenta, sino por como se cuenta y porque uno advierte en cada frase un montón de mensajes implícitamentente escondidos.
Estos libros son los divertidos, los que te hacen pensar. Los que cuando quieres darte cuanta ya estás dentro de su historia participando de ella.

Bajo el seudónimo de Trueno, se esconde la ópera prima de Jose Antonio Delgado Morillas, un «neo-emprendedor», autor del libro que hoy os quiero presentar. Es envidiable ver como Trueno se ha reinventado a sí mismo, emprendiendo la aventura de escribir, su verdadera pasión.

Taggazeto es el nombre con que el esperanto designa al Cuaderno de Bitácora, el diario de los antiguos navegantes donde se detallaba cada incidencia del viaje y que, junto al sextante, la brújula y el astrolabio, permitía llegar a buen puerto.

La lectura de Taggazeto no sólo ha refrescado dulcemente mi pensamiento, sino que me «ha susurrado al oído» que mi imaginación sigue viva, a Dios gracias. Este libro se lee sólo. Representa los viajes y la lucha de su propio autor y por ende de cada uno de los lectores, a veces en clave de humor, otras de forma emotiva, y casi siempre en clave desnortada.

Algunos capítulos ya dicen mucho con tan sólo su título, como «Mosquitos en la noche», «El horizonte de Arbatax», «Manaos y el río de las anacondas» o el sugerente «Yo no soy Beyoncé».

Detrás de cada anécdota, cargada de ironía y sarcasmo, se esconde algo más que una serie de vivencias. Son experiencias que nos explican un poco como somos y como podemos ser.

Como muestra os dejo uno de los pasajes, para que podáis haceros idea de lo que os podréis encontrar:

Taggazeto 2015

…Dublín nos recibe lloviendo: se trata de esa fina lluvia que ni moja ni empapa y sólo reverdece, ¡qué bonito!

Cuando uno llega a Irlanda lo primero que tiene que hacer es asegurarse de conservar la vida, me explico: si al salir del aeropuerto e intentar cruzar la calle, sólo miras hacia la izquierda, lo habitual en el 90% del mundo, tus posibilidades de ser atropellado se multiplican dada la inveterada manía de los irlandeses de conducir por la izquierda, una costumbre, por cierto, adquirida de sus “buenos” amigos ingleses. En consecuencia, lo primero que os diría a los que aún no hayáis ido a ese país precioso, pero tengáis intención de hacerlo, es que, en el mismo avión, os mentalicéis para mirar hacia ambos lados de la calle antes de cruzar la misma.

Superado el primer obstáculo, viene el segundo: tomar un taxi. Uno llega al aeropuerto de Dublín con la seguridad de hablar un buen inglés que ha sido capaz de llevarlo por el mundo sin mayores problemas.
¡Craso error, amigos!
Tu familia y tú tomáis el taxi que os corresponde en la cola correspondiente (los anglos son muy ordenados en esto de las colas y uno no se encuentra con el/la clásico/a espabiladillo/a latino/a que, haciéndose el sueco/a, pretende colarse: en USA te puedes comprar un AK47 o un Kalashnikov de 200 disparos seguidos, pero, amigo, no te saltes una cola, no lo hagas si aprecias tu vida). Bien, tomas el taxi y, antes de que abras la boca, el taxista empieza la conversación:

– Taxista (pronunciación de taxista irlandés): jai gai, uer .. gou?
– Tú (español de 53 años que lleva toda su vida estudiando inglés): could you repeat it, Sir?
– Taxista: yah, uer ai bring yu?
– Tú: Do you mean where we go?
– Taxista: Yah, gai, uer?
– Tú: Barlington Hotel.
– Taxista: einnn?
– Tú: Borlington Hotel.
– Taxista: einnn?
– Tú: Birlington Hotel.
– Taxista: einnnnnnnn?
– Tú: ¡puta mierda!
– Taxista: einnnnnnnnnnnnnnnnnn?
– Laura: Mo’meu, control.lat, controla’t!
– Tú: No, sorry, sorry, sorry! Berlington Hotel.
– Taxista: einnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn? (a todo ésto el taxista lleva ya 2 km por la autopista y el taxímetro funcionando a velocidad supersónica).
– Tú: ¡BURLINGTON HOTEL!!!! ¡BURLINGTON HOTEL!!!!
– Taxista: ah, Burlington Hotel, gai, its cliar nau!!!
– Tú: (descansas 2” hasta que el taxista contraataca).
– Taxista: uer .. from?
– Tú (como la frase acaba en “from” te imaginas que te pregunta de donde eres y le dices): “Barcelona, Spain”.
– Taxista: aibin in Barcelona fiusamers agou. It … . …. taim dear! Barselona, Barselona futbol tim. Nais tadium.
– Tú: ¿cuántos km quedarán para llegar al jodido Burlington? Apenas entiendo una mierda y lo único que entiendo es que me habla bien del Barça y de su estadio a mi, que odio al Barça, a su estadio y a la estampa de su estadio. Este taxista me empieza a tocar los huevos.
– Taxista: and Spain futbol tim de best. Yu uon de Yiuro Cap.
– Tú (bueno, lo empieza a arreglar): “Yes, Spain the best football world team”.
– Taxista: most of the pleiers ar Barsa pleiers, ar not?
– Tú: ¡taxista, mamón!
– Laura: Mo’meu, controla’t!
– Tú: “No, no, Iniesta, the best world player, is from Fuentealbilla, not catalán, he, he!”
– Taxista: einnnn?
– Tú: Yes, Fuentealbilla, Iniesta, Spain, not catalán, Barsa caca, Espanyol OK.
– Taxista: 35 yiuros, gai.
– Tú (pagas el trayecto, ya estás en el hotel y te has librado del puto taxista vendido y cabrón).
En el hotel me entienden y yo los entiendo (¿habrá un inglés de Irlanda y otro inglés diferente de los taxistas de Irlanda?). Nos dan dos habitaciones que conectan entre sí y Laura decide que las Nenas se queden con la normal y nosotros con la otra. No protesto…

 

«Taggazeto, hadas mosquitos y otros viajes».

Jose Antonio Delgado Morillas. Editorial La Plana, Barcelona (2015).

Port-solap-Taggazeto-G     Taggazeto Trueno Jose Antonio Delgado Morillas     Presentación Taggazeto en Barcelona

¿Donde conseguir Taggazeto?

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