Debemos ser conscientes que, en tiempos tan turbulentos como los actuales y tras varios años de grandes cambios en la sociedad y economía, muchas personas se han bloqueado quedándose literalmente paralizadas, no tomando decisiones -erróneamente- porque estas parecían ser arriesgadas; ésto supone un retroceso en la evolución de cualquier organización y -además- desmotiva al equipo interno.

Es cierto que en momentos como éste, de claro cambio de época donde se rompen muchas creencias ya obsoletas y que tuvimos como lógicas, debemos seguir siendo activos y con más reflejos que nunca, a pesar de no pisar terrenos muy estables.
Los emprendedores y las empresas no pueden quedarse dudando en momentos tan bruscos de cambios en los mercados donde surgen continuamente nuevas oportunidades y nuevas amenazas a gran velocidad.

El disolvente del miedo es la confianza y no podemos perder la confianza de todo nuestro equipo solo porque dudemos demasiado y no tomemos decisiones.
el miedo es una emoción primitivaRecordemos que el miedo es una emoción primitiva y necesaria para la supervivencia, pero lo que en realidad nos paraliza es el temor, la actitud de no hacer nada, la actitud de no hacer cambios o tardar demasiado en hacerlos.

Debemos ser conscientes del «Yo», el «Aquí» y el «Ahora». Si estamos en puestos de responsabilidad es para tomar decisiones sin demora o sin excesiva parálisis del análisis, el «Yo» presente que debe tomar decisiones que afectarán al futuro de la compañía.

Debemos ser resolutivos pensando en lo mejor para el cliente y no en lo que más guste a nivel interno de la organización. No es momento de satisfacer a la mayoría de opiniones, sino de demostrar que somos líderes y estamos para salvar y mejorar nuestras organizaciones. Se puede dejar de tripular el barco cuando el mar está en calma, pero no en las tormentas donde debe aparecer el capitán para centrar y liderar nuestra tripulación.

Algunos llevan tan mal estas situaciones de cambios drásticos que en lugar de tener estrés tienen «escuatro». Se agobian en exceso al no querer reconocer lo nuevo que viene, que es muy distinto de lo que habían previsto y es por eso que da tanto vértigo.

Tradicionalmente el éxito siempre ha tenido más que ver con la concentración y máxima atención que con la dificultad de la tarea en sí misma.
La personalidad del líder es la que más influye en estos momentos: «yo soy lo que hago en función de mí».
El pensamiento positivo evita pensar en el negativo, esa es la gran diferencia entre unos y otros; es cierto que solo con el pensamiento positivo no se nos garantiza el éxito pero con el pensamiento negativo sí que garantizamos el fracaso.
Afrontar nuestra responsabilidad es obligar a que otros afronten la suya, no lo olvidemos en estos momentos donde el más mínimo descuido es fatal.
Cuando opinamos de otros, estamos valorando si encajan en nuestros valores, comparándolos con cómo lo haríamos nosotros mismos o cómo lo hacen otros.
El vértigo, esa primera parte del miedo, puede ser positivo aunque te sientas vulnerable. Sentir vértigo es estar vivo, es estar al límite.
La palabra vértigo se compone de «verte a ti» y «go» de «Vamos, vamos… acción ya».
Una cosa es una situación límite y otra poner límite a las situaciones.

Vértigo

Si imagináramos la Casa Del Vértigo podría ser algo así:

  1. El vestíbulo o hall, como zona de entrada, sería donde se REACCIONA. El miedo y el vértigo se juntan y el sentido es dejarlos atrás y dirigirnos a otro lugar ya dentro de la casa. Es decir sería saber hacia dónde vamos.
  2. El salón sería donde se RELACIONA y cuanta más gente mejor.
  3. La cocina puede ser el RESPONDER, la toma de decisiones. Aquí debemos ser pocas personas y lo más preparadas.
  4. El dormitorio sería la zona donde se RENACE. Se llega agotado y descansamos asumiendo las consecuencias de lo hecho.

Los miedos son diferentes según los casos y los momentos que vivimos; podemos tener miedos internos (fracaso, rechazo, incapacidad de afrontarlos) o externos (enfermedad, volar, hablar en público, etc.) y podemos tener miedos extremos como bloqueo o rendición como última fase.
Convivir con el vértigo sale más caro que enfrentarse a él.
El hecho de jugar a ser pequeño no le sirve al mundo de nada.
Toda persona es un observador diferente de la misma realidad.
Solo podemos intervenir en el mundo que somos capaces de observar con la máxima atención para ver hasta el último detalle.
Decidir es también renunciar, saltar es también soltar aunque da vértigo.
Los que se quejan de todo es que a veces no escuchan o no leen bien y no se enteran.
El compromiso a coste cero no es compromiso.
Lo colectivo acaba aplastando lo individual algunas veces (cuidado con esto).

Vértigo, como tomar decisiones valientesLa trilogía que debemos tener en cuenta es preguntarnos:
1. Quién soy, no que tengo o qué cargo tengo. (Qué legado quiero dejar).
2. De donde vengo, no donde nací. (Cuál es mi historia).
3. A donde voy, no donde voy este fin de semana. (Visión a largo plazo).

Aunque oigas lo negativo, debes ser capaz de seleccionar solo lo interesante y pasar del resto totalmente. Elige, acota, ya que hay demasiado ruido sin sentido ahora.
La pasión la nota todo el mundo y su falta también, clientes, colaboradores, etc.
Hay que seleccionar mucho el entorno y no permitir que te influya o te creará más dudas de las necesarias.

Este es el resumen pero hay un libro titulado «Vértigo, como tomar decisiones valientes que cambian el rumbo de tu vida». El autor es José Manuel Machado y la editorial Alienta, por si alguien lo quiere leer. Son 257 páginas pero merece la pena para quienes tenemos responsabilidades, para quienes las vamos a ampliar o para quienes las vayan a tener.

About José Carrasco López

Dirección de Empresas y Marketing por la Cámara de Comercio de Alcalá de Henares, AMP - Advanced Management Program por el IE, experto en pymes, emprendedor desde hace 35 años cuando fundó Fersay, está asociado a numerosas entidades como la Cámara de Comercio, Apd, Aedipe, Esic, Club de Marketing, Aecoc y Aedhe, entre otras. Articulista en varios medios de su sector, es ponente habitual en las jornadas para pymes de La Azelera y contertulio del programa “De lunes a business” en la Cadena Ser de Alcalá de Henares. Director General de Fersay, fundada en 1979 por dos compañeros de colegio y amigos que siguen en la actualidad con su proyecto en marcha. Los valores de Fersay son la humildad, solidaridad, superación, ética y compromiso. Formación en Dirección de Empresas, Marketing y Capital Humano por la Cámara de Comercio, aunque sigue en constante formación participando en cursos y jornadas. Comprometido con el emprendimiento y las pymes, colabora con diversos medios de comunicación con sus artículos y con su asistencia a programas de radio y televisión. Ha puesto en marcha el proyecto formativo «AZELERA» para emprendedores y pymes del corredor del Henares, donde se realizan jornadas en las que se imparte formación en diversas áreas muy útiles. Asociado a entidades de prestigio como Aedipe, Apd, Cámara de Comercio, Aedhe, Aecoc, entre otras.
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